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Articulación Temporomandibular y dificultad para la masticación

El dolor y las alteraciones del movimiento asociados a la alteración de la Articulación Temporomandibular pueden afectar a la capacidad de alimentarse del paciente y  a su estado nutricional. Qué y cómo comer son cuestiones que suele preocupar en gran medida a los pacientes con disfunción de la Articulación Temporomandibular, que ven reducida su calidad de vida y sus actividades diarias personales y sociales debido a no poder realizar esta función con normalidad.

Los signos y síntomas frecuentes durante la masticación en personas con disfunción de la Articulación Temporomandibular son:

1
Dolor durante la masticación
2
Dificultad para realizar el rango de movimiento necesario
3
Fatiga muscular

En muchos de los casos, se tiende a pensar que optar por una “dieta blanda” es la mejor opción. Sin embargo, la evidencia científica no apoya esta medida. En su lugar, se propone realizar una “dieta libre de dolor” con la cual se aumente la calidad de la dieta del paciente y se evite o minimice el dolor relacionado con la masticación mientras dura el proceso terapéutico.

¿Qué es una dieta libre de dolor asociada a alteraciones de la Articulación Temporomandibular?

Consiste en incluir en la dieta alimentos con los que nuestro sistema masticatorio se ve sometido a cargas bajas durante los episodios de dolor y disfunción del movimiento asociados con la DTM. Es decir, alimentos que conllevan unos esfuerzos menores para este sistema musculoesquelético. Por ejemplo, en una dieta blanda no pensaríamos en tomar legumbres o lácteos; Sin embargo, ambos son productos que podemos consumir en casos de dolor asociado a DTM porque tienden a producir un menor estrés mecánico a nivel tisular.

Además, hay pacientes que refieren pérdida de peso asociado a estos problemas en la masticación. En este sentido la Temporomandibular Joint Association  recomienda que el paciente se ponga en manos de un profesional de nutrición y dietética para pautar una dieta con mayor ingesta de calorías, siempre teniendo en cuenta la premisa de la función libre de dolor. Siendo esta otra gran diferencia entre la “dieta libre de dolor” y la “dieta blanda” .

Por último, también se ha de tener en cuenta la presencia de fatiga muscular que refieren algunos pacientes con DTM, principalmente de tipo miofascial. En este sentido, cuando se realizan comidas copiosas que requieren la función del sistema masticatorio durante largos periodos de tiempo, tiende a aparecer fatiga a nivel de la musculatura masticatoria restringiendo la función temporomandibular. En estos casos, se da preferencia a realizar más ingestas a lo largo del día evitando comidas largas y copiosas que demanden unas exigencias funcionales mayores de las que el sistema masticatorio puede asumir.

  1. The TMJ Association: http://www.tmj.org
  2. Ferreira CLP, Sforza C, Rusconi FM, Castelo PM, Bommarito S. Masticatory behaviour and chewing difficulties in young adults with temporomandibular disorders. J Oral Rehabil 2019;46(6):533-540.
  3. Gloeckner J, Bowling E, Torisky D, Jahan N. Nutritional Adequacy of Soft Food Diets for Those Diagnosed with Temporomandibular Joint Disorder. J Am Diet Assoc 2008;108(9):A25.
  4. Manual of clinical nutrition management. : manual of clinical nutrition management; 2020.
  5. Nasri-Heir C, Epstein JB, Touger-Decker R, Benoliel R. What should we tell patients with painful temporomandibular disorders about what to eat? J Am Dent Assoc 2016;147(8):667-671.